Las emociones y la lactancia materna

Las emociones y la lactancia materna

Psic. Cristel Ortíz

Cuando hablamos de la importancia de la lactancia materna debemos considerar como prioridad los aspectos alimenticios y nutrición del bebé, no podemos dejar de lado el cúmulo de defensas que se le proveen al bebé por este medio, la prevención de muchos padecimientos, el fortalecimiento del sistema inmunológico y la cantidad de vitaminas que obtiene el bebé de la leche de la madre, entre otros maravillosos aspectos.

Sin embargo, hay otra dimensión de la lactancia que debemos considerar: Los aspectos emocionales que conlleva la misma. La lactancia no es meramente un acto físico, con ella van implícitos aspectos emocionales de gran profundidad, a través de este acto muchas madres logran hacer entender a su bebé lo que es la contención, seguridad y sobre todo amor, es muchas veces que a través de este acto el bebé percibe sus primeras demostraciones de afecto.

Por otro lado, no solo es importante hablar de los beneficios emocionales que obtiene el bebé con la lactancia sino también de las reacciones emocionales de las mamás en torno a esta tarea.

La mayoría de las mujeres experimentan muchas emociones cuando consideran la idea de la lactancia y las emociones pueden ser tan severas que pueden afectar (a favor o en contra) el proceso de lactar.

Si tú estás así como yo, preguntándote de que se trata esto de “amamantar”, si estas un poco preocupada por el hecho, hay varias cosas que puedo compartirte y que debemos considerar.

El proceso de lactancia no es siempre fácil y si es tu primer bebé sin duda puede generarte muchas preguntas, incluso es normal si has tenido sentimientos negativos hacia este proceso, puede que te sientas insegura o poco motivada hacia la tarea, pero esto es normal, recuerda que cada cambio lleva consigo un poco de resistencia.

Solo considera que amamantar puede ser un excelente espacio para que fortalezcas tus lazos con tu bebé, para forjar un vínculo seguro para él o ella y un momento que puede hacer que se unan más que nunca.

La lactancia no se trata de un práctica perfecta sin contratiempos, muchas mamás mencionan que conlleva un proceso de adaptación, que lleva muchos intentos y que a veces incluso puede ser doloroso, así que no se trata de negar esos hechos, lo que también es cierto es que muchas madres que han experimentado esta tarea llegan a concluir que una vez pasando el proceso de adaptación logran que todo sea más fácil, que la tarea se vuelva casi automática y que las ganancias a nivel emocional y físico para el bebé y para ellas es muy grande.

Mi recomendación es que te informes con profesionales acerca de esta tarea, con gente que pueda aclarar tus dudas y escucha opiniones de varias mamás si te son útiles, pero al final decide tú, ya que amamantar implica una rutina y una decisión que es muy personal, habrá quien amamanta por años, quien lo hace por meses y quien de plano no lo hace, no juzgues ninguna postura y forma la propia en relación a este proceso, nadie sabe mejor que tú lo que es mejor para tu bebé.

De nada sirve una lactancia impuesta en la que no habrá afecto, hay mujeres que biológicamente no pueden llevar a cabo este proceso y no por eso son “malas madres” o están dejando con carencias a su bebé, y por otro lado hay madres que extienden la lactancia por periodos muy amplios. Si tienes dudas solo infórmate y recuerda que como toda tarea puede que al principio de miedo.

Solo recuerda acercarte a tus emociones y una vez haciéndolo acercarte a las de tu bebé y si logras hacerlo a través de la lactancia pues que mejor. ¡Mucha suerte!

 

 

 

 

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