¿Por qué establecerle límites a mis hijos?

Por Psic. Marilú Osorio

Es muy fácil, si no los estableces, tendrás hijos inseguros, posiblemente tiranos, apáticos y pasivos.

¿Cuál es la diferencia entre un límite y una norma?, un límite le dice a nuestro hijo “hasta aquí puedes llegar”, una norma es la forma en la que se traducen los límites en práctica.

“Los límites le proporcionan seguridad al niño para enfrentarse al mundo. Las normas marcan la organización necesaria para que una familia, cualquier otra forma de convivencia funcionen. El pequeño aprende que está permitido y qué esta prohibido y es necesario decirle que no, por lo tanto mantenerlo”.

Los niños quieren y necesitan comprender las normas existente en el medio que les rodea, desean saber dónde pueden llegar y que pasa cuando rebasan esos límites y si no existe consecuencia seguirán rebasándolos.

Cuantas veces he escuchado de los padres de familia, la típica queja constante, “Nunca hace caso a la primera, se lo tengo que repetir mas de 5 veces” ojo, entonces el mensaje no esta claro y las normas no están bien establecidas.

Los límites generan en el niño seguridad, protección y adaptación porque sabe quién esta al mano y con quien puede contar para que lo guíen en su aprendizaje. Para él sería muy inquietante darse cuenta que el tiene el poder de que posee mas capacidad de de decisión que sus padres, por ejemplo, cuando le dicen “recoge tus juguetes y no lo hace y terminan haciéndolo los padres”.

Los niños que se rigen por normas justas sabe a lo que ocurre cuando no se cumplen; los que no viven en continua ansiedad por no saber lo que ocurrirá después de su comportamiento y esto genera una inseguridad crónica.

OJO: Cuando los limites están claros y no cambian constantemente los niños saben si la conducta o comportamiento que practican o realizan es adecuada o no, así como las consecuencias que tiene el incumplimiento de una norma. Si los limites están correctamente bien definidos, el niño aprende a tomar decisiones por su propio criterio, ejemplo si hago mis responsabilidades quizá obtenga un premio o bien, si como tendré tiempo libre o bien un postre.

La actitud de padres que debe manejarse debe ser serena, tranquila.

Un niño con pocos límites se preguntará: ¿Quién manda aquí?, ¿hasta dónde puedo llegar?, así como mantiene una lucha que mantienen la organización de un grupo, por ejemplo en la escuela, le traerá muchos problemas de conducta en el colegio y rechazo por parte de sus compañeros, posteriormente cuando llegue a la adultez podría ser una persona tirana, exigente e incluso agresivo en sus relaciones personales.

Los límites no funcionan cuando:

  • No se transmiten de forma clara.
  • Son contradictorios: el padre dice una cosa y la madre otra, unas veces se permite algo, otras no.
  • No hay consecuencias, ya sean positivas o negativas.
  • Se pide al niño que haga algo que los padres no hacen.

Ojo, lo realmente perjudicial para el desarrollo del niño:

  • Establecer límites demasiado estrictos,
  • Fijar un número excesivo de normas,
  • No poner ningún tipo de limites a su comportamiento.

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