¿Qué estilo de padre eres?

Por Psic. Marilú Osorio

Empecemos con definir ¿qué es la autoridad?, “carácter o representación de una persona por su empleo, mérito o nacimiento, y los padres llevan a cabo la representación de este papel porque les viene dando al fundar una familia”.

Definitivamente establecer autoridad siempre ha sido difícil para el que la establece como para el que al recibe, pensemos en nuestro trabajo, por ejemplo, éste suele ser fuerte de conflictos, pero todo se complica cuando no se ejerce de manera adecuada, ¿cierto?.

 

Como padre, es importante:

 

  • Establecer normas de funcionamiento familiar, o sea que tengas en cuenta las necesidades de todos los miembros de tu familia.
  • Es importante que tengas claro que los únicos que ejercen autoridad son los padres de familia (mamá y papá, nadie mas). Ustedes establecerán reglas, evidentemente si tienes alguna nana tendrás que pasarle una lista de las normas establecidas por ambos padres ya que ella tendrá que seguir la misma linea de los padres.
  • Cumplir y hacer las normas marcadas y consensuadas. Aceptar las consecuencias que derivan del cumplimiento o no de las normas establecidas.
  • No seas autoritario ni caigas en abandonar o renunciar a ejercer la autoridad, muchas veces nuestros hijos nos piden guiarlos por medio de los límites, ¿cuando sucede esto?, cuando tu hijo empieza a desobedecer constantemente (sobrepasan el límite) porque sabe que no pasará nada o será una consecuencia mínima.

¿Cómo mantengo la autoridad?

  • Tener buen humor, serenidad y paciencia.
  • Mantener una línea de actuación coherente.
  • Acordar en pareja cómo educar a cada hijo.
  • Seguir los intereses y problemas del niño.
  • Fomentar el prestigio del otro miembro de la pareja.
  • Ser firmes las veces que sea necesario si olvidar la flexibilidad y cariño.
  • Otorgar valor al buen comportamiento.
  • Explicar a los hijos por qué se les corrige.
  • Dar suficiente autonomía y libertad.

“Una buena comunicación permite a los padres ejercer la autoridad necesaria sin que el niño la viva como una imposición”.

Y ahora vamos con los estilos de padres, ¿están listos?

El estilo permisivo o sobreprotector, éstos padres tratan de evitar que sus hijos se enfrenten a dificultades de la vida y van quitándoles obstáculos: “Bueno, hijo, no te enfades, esta bien, haz lo que quieras pero mañana haces lo que te he pedido”, no comunican reglas con claridad y evitan mantener los límites (se les olvidan, aja), evitan dar una orientación a sus hijos y ceden en conflictos con sus hijos, por lo que los niños tienden a dar respuestas emocionales desorientadas, manifiestan inestabilidad en estados de ánimo, son inseguros, por ejemplo son aquellos niños que lloran por todo o porque les aprieta no les gustó la comida, evidentemente son niños que no saben hacia donde dirigirse, son poco confiados, tienen poco autocontrol y suelen ser agresivos e impulsivos.

El estilo autoritario es muy común, lo peor es que los padres creen que así podrán educar a la perfección a sus hijos y noooo, comentemos un gran error, evidentemente saldrán escapando de nosotros y aleándolos. Los padres creen que los hijos los respetarán aun mas aunque les teman, imponen soluciones, dirigen y controlan tomar decisiones, temen perder el control de la situación y utilizan órdenes, gritos o amenazas para obligar al niño a hacer algo. Tienen muy poco en cuenta las necesidades de sus hijos. Piensan que, simplemente, deben obedecer “porque lo digo yo”, son muy rígidos en cuanto a las normas y no explican con suficiente claridad los límites.

Como consecuencia, los niños educados según el estilo autoritario, suelen enfadarse constantemente, son miedosos, aprensivos, melancólicos, tristes, mantienen sentimientos de culpabilidad y suelen sentir agresividad y odio hacia sus padres.

El estilo cooperativo es el ideal y para lograrlo tenemos que trabajar mucho como padres ya que logra un equilibrio, éstos padres consideran que pueden equivocarse en sus decisiones, logran apertura entre ellos y entre sus hijos, buscan que sus hijos aprendan de manera autónoma, los acompañan y ayudan cuando lo piden, pero evitan solucionarles los conflictos ya que consideran que éstos son un reto para la superación personal. Potencian el aprendizaje de toma de decisiones, permiten que sus hijos se equivoquen, suelen cooperar entre padres e hijos, los padres establecen reglas claras  y refuerzan o sancionan su cumplimiento, manifiestan desagrado ante ciertas conductas y les expresan a sus hijos lo que les provoca su comportamiento “Me enojo ó me haces sentir… cuando haces eso”, se muestran satisfechos, seguros y apoyan conductas constructivas de los niños, cuentan con sus hijos a la hora de repartir responsabilidades en casa, inducen en los hijos habilidades de trabajo en equipo.

Los padres fomentan el desarrollo de la responsabilidad y que asuman las consecuencias de sus actos, tienen autocontrol, iniciativa, confianza en sí mismos y en sus capacidades, suelen estar alegres, son cooperativos, toman decisiones y respeto de reglas.

 

“EL VALOR DE DECIR QUE NO” en los padres.

Ojo,  “no ceder a las exigencias de sus hijos, el decir no ayudará a sus hijos a madurar y crecer, logran un aprendizaje y sabrán que las cosas no siempre son como quieren por lo que no será la primera ó última frustración que tendrán en la vida. La tolerancia a la frustración se aprende desde la infancia cuando nuestros padres nos dicen no es no“.

 

Como padre te dejo una gran elección, ¿que tipo de estilo decides?, ¿como visualizas a tus hijos?

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